Todo sigue su curso y las actividades se van desarrollando según estaba programado. Sigue atizando bien el calor, pero la piscina es un buen antídoto contra él. Casi todos los días, por la mañana y por la tarde, nos bañamos. Hay que destacar lo bien que lo pasamos el sábado por la noche con la actividad del furor. La “cosa” estuvo muy reñida entre los dos grupos y hubo que desempatar. El domingo fue un día tranquilo. Nos levantamos más tarde de lo normal y la mañana pasó con la preparación de la misa y la celebración de ésta.
El lunes tuvimos una actividad que consistía en identificarnos con los habitantes de los diferentes continentes y tratar de vivir como viven ellos. Unos eran africanos y tenían pocos juegos; otros europeos, etc… Se trataba de un juego en el que poner de manifiesto las diferencias de oportunidades y las desigualdades sociales.
Y llegó el martes, el día de la marcha. Ese día madrugamos mucho y desayunamos más deprisa. La meta de la marcha era la piscina natural llamada “La Nieta” en Piedralaves. Estuvimos andando varias horas hasta llegar. Por el camino hicimos varias paradas y hacia las 12 del mediodía llegamos. En la piscina coincidimos con dos campamentos más. El agua estaba fría, pero se agradecía. Comimos los bocatas de lomo que nos llevaron y por la tarde tuvimos más tiempo de piscina. Después de merendar remprendíamos la marcha de vuelta. A las 20,30 h. estábamos de vuelta en el campa. Llegamos muy cansados, pero contentos.
Hoy, día 25, día de Santiago, también nos hemos levantado un poco más tarde y después de un tiempo de grupo formativo hemos subido a ver el castillo de La Adrada, que está muy cerca de nuestro campa. Ha estado bonito verlo…
Y ya hemos pasado el ecuador… Seguimos disfrutando… ¡Hasta pronto!




















